sábado, 23 de mayo de 2009

El armario.


En el salón, nada mas entrar, pegado a la pared de la izquierda, se encontraba el armario. Clara llevaba muchos viajes a casa de sus padres y esperaba siempre el último día para recordar que había vuelto a olvidar meter las narices dentro. Estaba repleto de fotos de todas las épocas, desde las bodas de sus abuelos hasta las del último verano, de libros y viejos diccionarios que su madre aficionaba también a guardar, igual que ella. Se prometió que en la próxima visita lo abriría de par en par y lo revisaría a fondo intentando encontrar algún tesoro olvidado. No era cuestión de intentarlo ahora, necesitaría por lo menos un día entero para darle la vuelta. Siempre le había gustado rebuscar en las cosas viejas. Los desvanes que aparecen en las películas llenos de antiguallas la habían atraído siempre y la hacían soñar. Recordó que de pequeña descubrió que papa Noel no existía rebuscando en el armario de su madre donde encontró varios retales de tela de unos vestiditos de la única muñeca que le había traído por navidad. Este hallazgo no le causo ningún trauma, al contrario, para ella fue un gran descubrimiento. Se guardo mucho de contarlo a su madre. Un día soñó que había comprado una casa antigua con todos sus muebles dentro y se paseo toda la noche abriendo puertas, armarios y descubriendo tesoros, viejas vajillas, viejas ropas, cartas. etc.… hasta que se despertó y se llevo la mayor desilusión de su vida. Fue un sueño tan real que le costo días reponerse.

Esta afición a hurgar en las cosas viejas le venía de lejos. De pequeña, no tenías ni seis años, recordó que encontró en el desván de la casa de sus abuelos, cajas enteras de viejos libros, algunos medio comidos por los ratolines. Se quedó hipnotizada por esta imagen y nunca la olvido. Quizás este recuerdo la persiguió siempre i la hizo recoger de manera compulsiva todos los libros que encontraba en su camino.

Clara llevaba un tiempo empeñada en recordar el pasado. No porque añorara nada pero porque le faltaban datos. Recordaba épocas con toda nitidez y otras se habían borrado por arte de magia. Quería averiguar el porque. Quizás el entenderlo la ayudaría a entenderse más a ella misma… Llevaba toda la vida buscándose… Puede que fuera este el camino…

viernes, 22 de mayo de 2009

Pierre de Ronsard

Vive, creeme, no esperes a mañana, coje desde hoy las rosas de la vida. (Pierre de Ronsard).

jueves, 21 de mayo de 2009

Don Camillo y Peppone

Estoy trabajando y mi madre cerca viendo la telé. Una voz me hace levantar la vista, es la de Fernandel un magnifico actor francés interpretando a don Camillo. La película se titula en español: Don Camillo y el honorable Peppone. El caso es que dejo todo lo que estoy haciendo y me instalo cómodamente con mi Mami y me dispongo a pasar una hora de buen humor.

Ha valido la pena, no hay nada mejor que un buen rato de risa sana para renovar las energías. Hacia más de treinta años que no había visto una película de Don Camillo y la verdad es que es una pena.

Os la recomiendo. Es un viaje al humor sano y reparador. Supongo que habréis visto alguna, hay varias y todas son iguales de divertidas. (Cuenta las luchas entre un parroco que conversa con Jesús y un alcalde comunista).

No es mi solución frente a la crisis pero ayuda…mucho…

Reactivación de la economía.

Creo haber encontrado un truco para reactivar la economía. Lo voy a poner en práctica y ya os contare si funciona...

domingo, 17 de mayo de 2009

¡Sobri!!!

La verdad es que me he reído mucho imaginándome corriendo detrás del tren. Últimamente, a pesar de que pueda parecer que vivo en pleno “Spleen”, no es así. Más bien al revés. Más bien me he vuelto realista y me gusta reírme cada vez más de mi misma y de todo, cosa que no gusta demasiado a mi alrededor sobre todo a los que se quejan siempre de todo, cada vez más numerosos.

Si rebuscamos un poco, si rascamos un poco, tenemos la culpa de nuestros problemas así que dejemos la mala suerte de lado, o de echar la culpa a los demás.

Dejamos escapar las oportunidades pero son como el caballito de un tío vivo, o como la cinta de las maletas en el aeropuerto, si no llegas a tiempo, esperas y vuelven a pasar delante de ti, digan lo que digan. Toda la vida se presentan y algún día acertaremos a coger alguna. ¡Hoy me siento optimista!! (Escuchare la canción y ya te daré mi opinión. Estoy segura de que me gustara).

Mañana movida...

Me despierto temprano y para no molestar a nadie, sigo con mi libro “Viaje al final de la noche”. Conseguí reanudar su lectura hace varios días y me gusta a pesar de que hay que tener la moral a prueba de bombas para asimilarlo. Me encanta el estilo y después de ver las entrevistas de Céline, me lo imagino a el con su voz y su acento peculiar contar todas sus aventuras. Supongo que es una autobiografía pero tengo que leer más sobre el para averiguar si ha bordado un poco. Es un experto en disecar las miserias del alma y del cuerpo humano. No es agradable pero tan realista. No se escapa nadie, ni el mismo. No es una critica de los demás pero un análisis profundo del genero humano incluyéndose también. Seguiré hablando de Céline porque hay mucho que decir pero no he empezado a escribir para contar esto. Me he dispersado un poco como siempre… El caso es que tenía muchos proyectos para esta mañana de domingo. De repente tuve la sensación de que se iba a torcer. Las cosas no iban como quería. Eva y Andrea se acababan de marchar dejando tras ellas un halo de risas… Gaby se sienta en el banco, feliz, respirando y disfrutando de un mañana soleada y agradable, rodeado de plantas, flores y pajarillos cantando. El paraíso… Llega el diablo rojo de mi padre. No puede ver a nadie tranquilo, se sienta al lado de Gaby con un artilugio que pretendía reparar y empieza a martillazos y con una sierra a organizar el principio del caos. Gaby, últimamente más comedido, se levanta y se va hacia la piscina para evitar protestar contra un ataque a su paz. Le acompaño y de repente oigo un ruido fuerte de agua, una exclamación y al girarme, le encuentro dentro de la piscina, al lado de las escaleras. Parece un cuervo negro remojado. (Iba vestido de negro). Sale sin protestar mucho, cosa rara. Más bien se estaba riendo, se acerca a una tumbona para sentarse y quitarse las zapatillas y toda la ropa chopada que llevaba y nada más tocar la hamaca, ¡catapum!!!, se rompen las patas delanteras mal colocadas y otra vez al suelo. En esta última caída, se ha hecho algo de daño pero nada grave. Una herida en el brazo y un golpe en el trasero. Llevamos la negra. ¡Ojala!! Sigamos con esta clase de desgracias que no van más allá que unas anécdotas divertidas al fin y al cabo. Y ojala siga yo viendo la vida como un circo con payasos… El caso es que, he renunciado a mis planes mañaneros domingueros y me he sentado aquí, a escribir tranquilamente y que siga el día como díos lo quiera. Para que preocuparse. Mañana será otro día… Vamos a seguir la corriente...

jueves, 14 de mayo de 2009

Granja de mis abuelos paternos.


No es oro todo lo que reluce. Hace cincuenta años, esta casa no tenia cuarto de baño y era el cuartel general de los ratolines. Me parece que por ello, les tengo tanta fobia desde mi más tierna infancia. Desde fuera, parece una mansión pero dentro, no tenía ni los mínimos de confort moderno. Detrás de la casa, había unas letrinas estilo casa de la pradera pero dobles, o sea que se podía ir al baño en pareja. Nunca me había hecho la pregunta pero ahora que me viene a la mente, mi padre me lo acaba de explicar. En esta época, venían muchos trabajadores en verano para la recolecta y, de allí el invento de las letrinas dobles. Una curiosidad de la época. Por lo visto, no se le daba mucha importancia a la intimidad. Ni a la limpieza. Ni al frío, no había calefacción.
Es curioso porque viví en esta casa, en una gran sala, (la ventana grande de arriba a la derecha) hasta los cinco o seis años y sin embargo tengo más recuerdos que en el resto de mi vida. Conviví con toda clase de animales de granja (Incluyo los seres humanos porque hace cincuenta años, la vida en el campo era un poco ruda, un poco rustica diría yo para suavizar). Allí vi por primera y última vez unas crías de ratones que me parecieron cerditos miniaturas de color rosa chicle completamente pelados. A parte de estos proyectos de ratones, no recuerdo haber visto otros pero sé que la casa estaba plagada de ellos. Dice mi madre que se oían correr detrás de las boiseries. A mi abuelo, no se le ocurrió otra idea que llenar la parte de arriba de la casa de grano (le sobraba sitio pero tenía que ser allí, justamente, encima de nuestras cabezas en el desván). Como si no tuviera otro lugar para almacenarlo. Era un poco ave de rapiña mi abuelo. Para volver al aseo, la gente se lavaba como en las pelis antiguas, con palanganas de agua caliente y me acuerdo de un tío mío que los domingos se instalaba al lado de una ventana donde entraba el sol con su camiseta blanca de tirantes afeitándose con navaja y espuma que olía a gloria. Me encantaba el olor. A pesar de que no había cuarto de baño, creo recordar que si había un cuarto para lavarse y guardar un poco de intimidad. En pleno invierno, para matar el frío, se llenaba una lata de conserva de alcohol de quemar al que se prendía fuego. La llama duraba unos treinta minutos pero bastaba para ambientar el cuarto y lavarse con menos frío. ¡Que tiempos aquellos!! He oído alguna vez preguntar: ¿si tuvieras que volver a vivir en otra época, cual te gustaría? Pues, yo lo tengo claro. La mía. A mí que no me quiten mi cuarto de baños y mis comodidades. Te adaptas a todo pero puesta a elegir…


miércoles, 13 de mayo de 2009

Los trenes.

He visto pasar muchos trenes. Demasiados. He subido a muy pocos y algunos ni siquiera los he visto. He salido corriendo detrás de otros sin alcanzarlos. Lo peor son los que me han llevado a ninguna parte. Cuanto tiempo perdido. Dicen que el tiempos perdido no se recupera pero también que solo existe el presente y el futuro así que voy a abrir bien los ojos y no dejar que pase ninguno más haciéndome la gran pregunta: subo o no subo. No más dudas, no más excusas, me dejare llevar …….
Sigo enfadada conmigo, es un buen principio…. Me sienta bien el enfado, me da fuerzas …

sábado, 9 de mayo de 2009

Tarde torcida.

La tarde se ha torcido ya. Teníamos planeado ir al gimnasio pero después de dormir una pequeña siesta, las ganas se esfuman. Decidimos ir a Naquera para dar un paseo (yo sin ganas,) para no quedarnos toda la tarde de Sillón Ball y de camino hacia el coche, me tuerzo el tobillo. El dolor es tan fuerte que ni siquiera intento evitar la caída. Me encuentro en el suelo de espaldas los brazos en cruz y los ojos cerrados del dolor. Mi vecino José se lleva un susto de muerte, se cree que me he abierto la cabeza al verme con los ojos cerrados, Gaby que se encuentra en este momento haciendo maniobra con el coche, me ve en el suelo, rodeada, piensa que me ha atropellado un coche, llega a toda mecha tocando el claxón. Vaya follón que se ha montado en un segundo. Abro los ojos. Que raro ver a varias cabezas mirándote en el cielo. Me levantan como una pluma, pongo el pie en el suelo, el dolor tan fuerte se esfuma un poco y me doy cuenta de que no tengo nada roto. Me ayudan para llegar a casa andando y lo primero es lo primero, tengo un huevo de avestruz en el tobillo y lo primero es poner hielo. Gaby se encuentra peor que yo del susto. Me paso toda la tarde con bolsas de hielo en el pie y ahora si puedo recomendarlo por experiencia. Hoy sábado, puedo andar sin dolor, sigo con el pie hinchado pero bastante menos. Creo que la solución de emergencia me ha evitado secuelas. Ahora ando con un parche gordo de arcilla. Siempre con mis remedios caseros pero muy eficaces. Mañana ya podré conducir mi coche.

Ya decía yo que no me apetecía salir…. Se notaba que la tarde iba a ser chunga!!

Moraleja: si no te apetece hacer algo, no lo hagas…. (Filosofía barata)

jueves, 7 de mayo de 2009

¡Nostalgia!

¿Qué es la nostalgia? Creo saber lo que es pero no la sufro o muy poco. La nostalgia es sufrir por añorar algo del pasado y yo no añoro nada si no es creo que rebuscando mucho en mi memoria el olor de las algas en el mar del Canal de la Mancha, la pesca de los berberechos y mis pisadas sobre la arena mojada. No hecho de menos casi nada de mi pasado. A veces me pregunto si no soy de piedra. Recuerdo lo bueno con alegría y he medio borrado lo malo. Son recuerdos alegres pero no tengo ganas de volver a vivirlos, simplemente están allí y punto. Llevo varios días recordando cosas con mi madre. Nos reímos a lágrima viva. Le cuento cosas de mi infancia que ella no sabia. Las madres no saben todo de sus hijas y lo pasamos bien pero nada que ver con la añoranza. Vivo el presente. Si añoro algo es volver a tener 30 años y saber lo que sé para no cometer los mismos errores pero esto le pasa a casi todo el mundo, no creo que haya descubierto la pólvora.

Bodas, bautizos y otros menesteres....

Algunas personas de mi entorno me consideran como un bicho un poco raro. Me tengo que morder la lengua a menudo. Yo que no suelo hablar por no ofender, hay algunos temas que me sacan de quicio y hago algunos comentarios descontrolados que me atraen las furias. Desde pequeña he tenido una fobia a las bodas, comuniones, bautizos y hasta a los cumpleaños. Al día de la madre, del padre , etc... Nunca me ha atraído como a muchas chicas el casarse de blanco en la iglesia, los trajes de comunión recargados y caros, los cientos de invitados para celebrar cosas que duran un suspiro y que te pasas años pagando en algunas ocasiones. Pienso que es ridículo llegar a pagar hasta cien euros por persona en una boda de lujo donde cuando llegan las cinco de la tarde, los camareros están ya mirando el reloj y las mesas que se van vaciando para recoger y rezando que todo el mundo se vaya pronto para irse a casa. Es tan deplorable que aceptemos pasar por esto. ¿Y porque? ¿Por qué hemos llegado a aceptar como normal estos precios tan desorbitados? No me extraña que hayamos llegado a esta crisis tan enorme que estamos padeciendo. Se ha salido todo de madre. TODO. Los precios de las casas, los alquileres, la ropa, los libros. Y nosotros como borregos hemos aceptado todo sin protestar… ¡Creo que me estoy saliendo del tema inicial!!!
¡Bueno, estoy de mal humor!

DIARIO - Primer capitulo

Domingo, 26 de septiembre de 2004

Bali duerme, oreja en ristre, tapada con una manta. ¡Ya siente el otoño!! Hoy, domingo por la noche nuestra compañera de fatigas está agotada después de un duro día poniendo orden con los gatos. ¡Bueno! Intentándolo ya que no le tienen ningún respeto.

A ella, le gustaría que le tuvieran un poco de miedo. Le gusta correr detrás de ellos como si fueran pelotas con piernas. Ellos le dan un poco de juego, hacen como que corren para complacerla y vuelven enseguida colándose dentro de casa para robarle la comida.

Ahora duerme, hasta que vayamos a dormir. Y, cuando estemos tan tranquilos acostados, se bajara de la cama y wuf! Wuf! Quiero comer o wuf! Wuf! Wuf! Quiero salir para hacer un pipi. No puedes dormirte hasta la señorita este complacida.

Lunes, 27 de septiembre de 2004

Bali tiene antenas o un radar ¡! Anoche me hizo mentir. No inició sus teje manejes a la hora acostumbrada. No ¡! Mucho antes. Empezando a escribir estas líneas, se incorporo como si la hubieran pellizcado (ella sabe cuando hablo de ella, cuando pienso con ella y ahora veo que cuando escribo sobre ella).

Empezó su peregrinaje y mi Vía Crucis. Que si Quiero comer, que si quiero beber, ahora quiero salir a mover las piernas. Al rato, vuelta a empezar. !Y ojito si no te levantas¡…

Hasta las dos del la madrugada.

¿Qué me encuentro esta mañana en el centro de recibidor?¿ Un charquito elocuente. ¡No hay palabras…..

Domingo, 15 de Noviembre de 2.004

Ha llegado el invierno, Bali esta gordita, no sé si es el pelo o que de verdad le sobra un kilito. De todo un poco. Cuando salga mejor tiempo le haré la toilette con un buen corte de peluquería casera y veré si la pongo a régimen o no.

Ya es mayor y hay que cuidarla, no es el caso. Siempre decimos “hay que”.. “hay que” llevarla al veterinario por ejemplo. Pero siempre se queda en “hay que”. Se merece que la cuidemos y mucho ya que nos ha dado mucha felicidad y muchos momentos de risa y de ternura. Nos ha hecho olvidar las penas y los problemas cuando los ha habido y nos quiere tanto!!.

La vamos a llevar a Francia, ahora por Navidad y la tendré que preparar ya que el viaje a Toulouse es un pasaporte seguro para coger pulgas y muchas. O sea que antes de partir: una buena dosis de insecticida, un buen collar, abrigo y bufanda puestos para el frió.

Espero que se lleve bien con los otros compañeros de cuatro patas que están allí.

Ellos están en su casa y Bali llega como una intrusa menos para Snoopy que la quiere como una novia. Bali lo quiere también pero que no se acerque demasiado. Es como una señorita de la ciudad que va al pueblo “ Mírame no me toques!! Que me rompo!! Este año se encontrara con compañeros nuevos: Vodka, un trasto simpático blanco y negro que siempre piensa en jugar con los gatos sobre todo con Tommy, un gatito blanco y gris, precioso, tierno y travieso que me ha hecho pasar buenos ratos este verano y con Cammel que yá conoce y con quien no hace muy buenas migas. A la buena de Cammel, no le debe de gustar la chulería de Balí y le gruñe de vez en cuando para recordarle que no se haga la tonta y que esta de visita. En fin, habrá que vigilarlas.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Louis Ferdinand Céline

La noche pasada, estuve hablando de Céline con mi madre. Tenía curiosidad de saber más sobre este personaje porque a parte de escritor es ante todo un personaje peculiar. Le comenté que tiempo atrás había encontrado en Internet fragmentos de entrevistas que le hicieron en programas de televisión en los años 1957 aproximadamente. Los volví a ver otra vez junto a ella y nos apasionó a pesar de la pésima calidad de algunas imágenes por ser muy antiguas. Fue muy emocionante y apasionante poder verlo en su casa con sus perros, su loro, sus miles de apuntes cogidos con pinzas de la ropa. Su acento parisino. Sería imposible explicarlo. Para poder entender lo que sentimos, hay que hablar francés. No se puede explicar. Cuando pienso que estuvo condenado a muerte y vivió en el exilio hasta que se le reconoció como un escritor genial. Se le tachó de agresivo y antisemita cuando en realidad es el ser dulce, pacifico y sencillo que se dedicó a escribir lo que muchos pensaban pero era políticamente incorrecto decir.

domingo, 3 de mayo de 2009

Un perro listo

Mi bisabuelo solía llevar su perro a cazar y para que entrara en calor lo hacia correr detrás de la bicicleta hasta llegar al campo de caza. No contaba con que al perro no le hacia ninguna gracia y corría sin mucho entusiasmo, paraba a husmear, volvía a seguir al pequeño trote, paraba otra vez. En resumidas cuentas, le tomaba el pelo. El abuelo acababa perdiendo la paciencia, volvía a por el y lo subía a la cesta de la bici.

En el camino de vuelta, el perro corría delante y llegaba primero a casa.

Tiempo para leer, tiempo para soñar .......


David e Isa han encontrado, en medio de la multitud de libros que tengo arriba, el primer tomo de la Montaña mágica de Thomas Mann. Tenía localizado el segundo tomo pero no había manera de encontrar el primero. No sé si es porque hoy me encuentro sin energías pero estoy ojeando uno de ellos y me pregunto si de verdad tengo ganas de volver a leerlo. Recuerdo haberlo devorado hace muchos años como si fuera una droga. El típico libro interminable pero que no puedes dejar. Después de Navidad, empecé a leer en francés “Viaje al final de la noche” de Celine. Me gustó mucho pero me busque una excusa para no seguir. Lo encontré demasiado bien escrito como para leerlo rápidamente. Quería saborear y recrearme en cada frase y lo dejé después de dos o tres capítulos. No era el momento. Me parece que no es el momento de leer nada. No me puedo concentrar y como dice mi madre, hay que aceptar lo que no se puede impedir y adaptarse a las circunstancias. O sea que: Volveré a leer cuando me lo pida el cuerpo. De momento, escribir las tribulaciones de una Normanda en Valencia. No me cansa y me sienta bien.

Las flores quieren compañia.



Este año, he decidido plantarlas todas juntas y colocarlas al lado de nuestro porche donde podemos disfrutar de ellas. Por primera vez, tengo un cuadro multicolor que no me canso de mirar. Son seres vivos y sensibles. Si las colocas por separado, se aburren y no llegan a crecer, incluso se ponen enfermas y tristes. En resumidas cuentas, son como nosotros, la falta de amor y la soledad nos convierte en individuos grises, apáticos y en ocasiones agresivos. Te reconforta saber que tienes cerca de ti seres que te cuidan y que te aman para crecer en armonía y en paz contigo mismo. No siempre lo ves cuando eres adolescente pero si tienes la suerte de poder intuirlo, te aporta una serenidad que te ayuda a florecer.

jueves, 30 de abril de 2009

Astucia





Acabo de leer una historia curiosa en “El cazador francés”, (Le chasseur français), la revista de mi padre. Digo la revista de mi padre porque se pasa el día contando historias que ha leído en ella, todas muy interesantes por cierto. De tanto hablar de ella, nos ha convencido a todos y hemos acabado leyéndola también.

El tema gira sobre los animales que disimulan con una finalidad.

Cuando la chocha perdiz (o becada) tiene huevos, los protege de los depredadores alejándose cojeando, volando mal como si estuviera herida, emitiendo gritos roncos para despistarlos, luego se esconde y reaparece y cuando se encuentra al alcance de uno de ellos, sale volando delante de sus narices. Así, consigue alejarlos de su nido. Mi padre cuenta que cuando cazaba y se encontraba con una perdiz con un comportamiento similar, deducía que tenía huevos o pequeños que proteger y no la mataba.

El caso es que hay muchos animales con comportamientos similares. Cuentan también la historia de un caballo que cuando estimaba que había trabajado lo suficiente, se hacia el cojo, la de un gallo que llamaba a gritos a las gallinas para hacerles creer que había mucha comida y cuando las tenia cerca, tenia para elegir una hembra dispuesta. Y más historias de monos, de aves etc.… curiosidades de la naturaleza.

sábado, 25 de abril de 2009

¡No os lo vaís a creer!!!

Papi Roger solo se baña en la bañera con agua muy caliente. Esta reñido con el agua a menos de 50 º. Aparece vestido en la cocina, empapado de agua, su eterno cigarrillo en la comisura de la boca colgando y chorreando . ¡No os los vais a creer!! Me he bañado en la piscina. Carcajada general de toda la familia. Se ha caído de cabeza y lo más gracioso es que no ha perdido el cigarro.

miércoles, 22 de abril de 2009

¡Si te pagan por hacerlo, no lo haces!!!

Hola tiíta!!! Ufff..., cuántos días sin darnos señales de vida :-) (No te lo hago decir). Eso es lo que pasa cuando hay tantos días de fiesta. Que se me olvida cargar mi móvil (mi despertador) (y tu cabeza) y desaparezco del mundo. Bueno, en realidad solo nos hemos ido un día, así que en el fijo estaba localizable. De todas formas, hemos estado de un perro. (O de un gato) Los días han pasado volando. El viernes hicimos una excursión en bici, haciendo caso omiso a las advertencias del hombre del tiempo. ¡Como hacía tanto sol!!!. Nos fuimos en tren hasta El Puig para dar una vuelta en bicicleta por las huertas de La Pobla de Farnals y demás. Nos topamos con el Sabeco en el que compramos tú yo más de una vez cuando volvíamos de trabajar de Alboraya. (Ya lo había olvidado) Ahí nos compramos longanizas de Pascua y un buen queso de tetilla más algunos que otros snacks para buscar un agradable campo de naranjos y sentarnos a comer al aire libre. Fue sentarnos a comer y oímos el primer trueno. Las nubes, inmensas y negras estaban más o menos encima de Náquera. Por supuesto descartamos la posibilidad de ir a veros en plan sorpresa con la bici. No sabíamos muy bien qué hacer. El tren pillaba lejos y a la velocidad a la que avanzaban las nubes hacia nosotros nos habría pillado el chaparrón antes de llegar a la estación del Puig para volvernos a Valencia. Volver al Sabeco? teníamos hambre...en el Sabeco no se puede comer ahí de pie....(Y no te lo recomiendo, es un bar donde no quiero volver, tiene una cabeza de toro disecada en la pared y fotos de cacerias de muflones) ¡Que asco!). Al final a David se le ocurrió que fuéramos a su oficina en la Pobla de Farnals. Qué frío y qué viento.....Estuvo divertido...la oficina en la que trabaja David es en realidad una casa de pueblo de los abuelos del jefe. La casa está intacta, igual a cuando habitaban ahí los abuelos, menos las camas, hay de todo. Sillones, salón, fotos en blanco y negro de los antepasados, etc. ¡Estuvo genial la experiencia de comer ahí a salvo de todo! (Una casa de película en blanco y negro). Finalmente, como parecía que la tormenta había pasado, decidimos volvernos a Valencia en bici desde la Pobla, por un carril bici que vimos en Google Earth. (Os informáis en Google Earth pero no os fiáis del hombre del tiempo). ¡Qué emoción, pedalear y pedalear hasta llegar en bici a la ciudad!!! ....Es bonito eso. ¿Sabes? Sobre todo ahora que parece que todos los accesos a las grandes ciudades están hechos para los coches. Íbamos pedaleando cuando creímos divisar unas nubes oscuras más hacia adelante. Pero ya no había marcha atrás. Ya íbamos por Massamagrell....yo pensé que tampoco se cogería mucho la lluvia. Decir que acabamos mojados, es poco decir. En el culo de mis gafas se podrían haber criado renacuajos.... (¿Llevas gafas del un, dos ,tres?)nosotros seguíamos y seguíamos. Como nos "chopamos" tan rápido, no valía la pena pararse en un bar, puesto que la ropa seguiría mojada y nos podríamos haber constipado. Lo mejor fue cuando me empecé a reír porque David que iba delante de mí llevaba toda la espalda y el culo lleno de barro. Pronto dejé de reír, cuando me advirtió de que yo tampoco me había librado de aquello. (Dice el tío Gaby que el que se burla el demoni li furga). Por fin llegamos a Valencia y seguía lloviendo. La gente desde los coches nos miraban asombrados.... Venga, que ya queda poco para llegar a casa. Encima acaba de dejar de llover y ya estamos a la altura del Corte Inglés de la Avenida de Francia, o sea, en pleno pijerío. Klassss!! A David se le pincha una rueda. Tenemos que bajar de las bicis e ir andando hasta casa...calados hasta los huesos, llenos de barro....oliendo mal por la ropa mojada.... ¡Fue dantesco!!!!!!!!!!! Y ya, para más INRI, acabó saliendo el arco iris, el cual nos acompañó hasta la mismísima puerta de casa, como si nunca hubiera ocurrido nada. Hahaha, qué bien nos lo pasamos tía. Nunca me había sentado tan bien un baño caliente como aquel día. Nos quedamos dormidos en el sofá viendo nuestra serie preferida, como dos angelets. Keiko prefirió quedarse en el cuarto de las bicis investigando todos los nuevos olores que traíamos y restregándose con los neumáticos.... (Si te pagan por hacerlo, no lo haces).

sábado, 18 de abril de 2009

Todo cuerpo introducido en el agua sale mojado (menos los patos).

Roger y la Natación

Roger ha nadado siempre como una piedra y el agua no ha sido nunca su fuerte. Por mucho que intentamos convencerle de que un cuerpo flota, el es diferente a todos. Los demás cuerpos flotan y el suyo se hunde.

Cuando hizo su servicio militar, le dijeron que el deporte rey de su campamento era el rugby. No le gustaba para nada. El único deporte que practicaba por gusto y por obligación era el ciclismo, su único medio de transporte. Era pleno invierno en el norte de Francia. Pensó que si se tropezaba con un río o una piscina, no iban a tener la osadía de obligarles a nadar con este frío polar. Cuando le preguntaron cual era su deporte favorito, no se le ocurrió nada mejor que decir “natación”, puntualizando que era muy buen nadador.

En su carnet militar figura: deporte favorito: Natación.

Roger no imagino que un buen día les llevarían a un campamento de entrenamiento militar que contaba con todas las instalaciones deportivas posibles, incluida la piscina.

Todos los soldados en bañador, un frío pelón y Roger con traje militar intentando pasar desapercibido. ¿Qué pasa soldado? ¿No nos bañamos? Sin tiempo para contestar, una buena patada en el trasero lo lanzó al agua. Vestido, con las botas puestas el experto nadador estuvo a punto de ahogarse. Sus compañeros lo sacaron ipso facto. ¡Que vergüenza!!!

El tío Marcel y la tía Emilia

El Tío Marcel y la tía Emilia:

Esto ocurrió hace unos setenta años. Aquel día, el tío Marcel y la tía Emilia invitados a una boda, vestían para la circunstancia. El tío Marcel con traje, camisa blanca y corbata y la tía Emilia con traje de chaqueta y tacones. Se subieron a la moto, y así de engalanados, empezaron a pelearse como era su costumbre. Eran siempre discusiones acaloradas. Bajando una cuesta antes de una curva, el tío giro la cabeza hacia tras, gritándole a su mujer sin darse cuenta que había que girar. No le dio tiempo a reaccionar y en lugar de coger la curva se fue recto y a aterrizaron en un campo de patatas. Estuvieron un tiempo buscándose. La moto se fue por un lado, la tía volando por otro y el tío por su cuenta. No se como llegaron a la boda pero supongo que un poco despeinados. Lo gracioso es que ahora, tienen más de 90 años y siguen peleándose igual. Por lo visto, se pasan el día gritándose. Si uno dice negro, el otro blanco. Sus hijos cuentan que no se puede estar a su lado. Creo que debe de ser su forma de quererse porque 70 años así aguantándose será por algo. Los dos tienen mucho carácter y si no se quisieran, supongo que se habrían divorciado ya hace mucho. Vamos digo yo.

sábado, 4 de abril de 2009

ROGER

Ocurrió en 1944, en medio del desembarco de Normandía. Roger, tenia 17 años . Acababa de salir con la hoz y la carretilla con la intención de cortar hierba para alimentar los conejos. A los quinientos o seiscientos metros de su casa, oyó el motor de unos aviones. Se acercaban varios en cuadrilla y a baja altitud. Pensó que eran aviones alemanes que volvían a su país.

Solían sobrevolar el pueblo de camino a Alemania y de vez en cuando soltaban un tanque vacío de gasolina para aligerar peso. Cuando vio caer una masa de uno de los aviones, no se extraño y se subió a su carretilla como si a cuarenta centímetros de altura iba a divisar mejor lo que caía y sobre todo donde, para recuperar el preciado tanque. Con el fabricarían con su amigo Jean una canoa para navegar en el río.

Roger se encontró de golpe viendo las estrellas, tendido boca arriba en medio del campo. Una bomba de verdad acababa de caer a cien o doscientos metros de el. Difícil calcular la distancia en semejante momento.

No fue la única: entre 15 o 20 bombas cayeron sobre Vieux su pueblo. Se quedo tendido en el suelo hasta el final del bombardeo. Cuando volvió, el pueblo estaba destruido. De los trescientos y pico habitantes, noventa y seis habían muerto.

Roger cuenta que cuando caen las bombas, no lo hacen en línea recta pero como si no tuvieran peso, oscilan de un lado a otro. Hay que tener 17 años para fijarse en este detalle.

Se supo después que se debió a un error de cálculo en el tiempo. Los aviones venían a bombardear unos tanques alemanes que se encontraban en este mismo lugar de madrugada. Se habían marchado hace horas…

Muertos por nada. Errores de cálculo como muchos en otras guerras. ¡Los civiles no tienen mucha importancia!!!

viernes, 3 de abril de 2009

Un joven empresario.

Dijo que era empresario desde los siete años. Nos miramos perplejas. ¿Desde los siete años?

Si. ¿Y eso?

Si, a los siete años ya me ganaba la vida criando conejos. Bueno, los criaba yo y mi madre los vendía en el mercado. Casi siempre se quedaba con el dinero. Un día me dijo, es que la mama ha tenido que comprar una nena. Vas a tener una hermanita. Yo ya daba por entendido que por lo menos, una oreja de mi hermana iba a ser mía.

El negocio de los conejos no es fácil. Tienes que tener en cuenta los pormenores. Un ejemplo, por muy grande que sea un macho, no quiere decir que sea un buen semental. Yo tenía una mezcla de conejo gigante y lebrel y daba mucho de si. Lo vecinos me traian sus hembras para que mi macho les hiciera los honores y me pagaban. Hay que tener en cuenta que no es tan fácil, algunas conejas no se dejaban y apalancaban el trasero en una esquina y nada que hacer... Así que, con mi padre ideamos una jaula redonda sin esquinas y asunto resuelto... ¡Si es que, hay que usar el cerebro!! No como muchos que tienen la cabeza de adorno. Bueno, también había que darles de comer y un día, cogiendo hierba me corte la punta del dedo. ¡Un negocio peligroso!!! Y muchas cosas más... Si yo os contara...

¡No tiene abuela!

martes, 31 de marzo de 2009

El que la sigue la consigue.....


Desde muy pequeña, Isa soñaba con tener un animalito en casa. El canario podía hacer todas las virguerías que quisiera pero no le bastaba. Ella anhelaba tener un perrito o un gato. Son animales más consistentes. Los puedes apretar un poco y sacar el exceso de amor que llevas dentro. Al canario no le puedes hacer lo mismo, corres el riesgo de dejarlo espachurrado.

Su madre se negaba y ella sufría, no sin protestar. Se le iban los ojos detrás de Laika, el pastor alemán de sus tíos. Luego practico un poco con Bali, una perrita autentico cruce de Bichón maltes y caniche, también de sus tíos. Si hubiera conocido el sentimiento de envidia, lo hubiera tenido. Su corazón se encogía cada vez que hablaba de ello. Pero Tía!! Yo quiero un gatito... Hasta que se hizo el ánimo y se resigno por un tiempo pensando que cuando tuviera su propia casa haría lo que le diera la real gana.

No contaba que a su novio no le hacia ninguna gracia tener un gato en casa.

Las mujeres somos un poco brujas y si no podemos conseguir algo por la derecha pues lo intentamos por la izquierda.

Le dijo a su amiga que tenia varios gatos: pregúntanos si te podemos guardar uno de tus gatos mientras te vas fuera y así puede que David le coja cariño y ya esta...

Pues si. Ya esta. Keiko ya tiene nuevo hogar.

¡Ya esta!!

miércoles, 11 de marzo de 2009

HOTEL : LINDOS HUESPEDES







Nuestros amigos nos regalaron un fin de semana en el hotel "Lindos Huéspedes" de Pals.
Fue una sorpresa encontrarnos con una gran casa antigua en medio de un arrozal. Un lugar de ensueño para meditar y leer. Nuestra habitación medía más de sesenta metros cuadrados, decorada de una forma muy rústica y original. Gallinas y gallos de hierro pintado por el suelo, un balancín, una palmera, una cama de 2 metros de ancho, libros etc... El jardín donde tuvimos la suerte de poder desayunar gracias al buen tiempo, muy salvaje en colores verde y violeta. Muchos pensamientos, mi flor favorita y un enorme gato cuyo nombre olvidé apuntar. Muy cariñoso, acostumbrado a ver gente nueva todos los fines de semana. Al encontrarse la casa en medio de un arrozal, había mucha agua alrededor y muchos árboles, elementos que atraían a miles, o mejor dicho millones de pájaros. Fue increíble oírles a todos. Podría parecer un infierno, tanto pájaro pero no. Más bien parecía un cuento. Olvido la biblioteca con sillones y alguna chaise longue para leer. Salones con camas y balsas de agua ideales para leer en verano. Nada de lujos. Todo muy rústico pero cálido y agradable para que los huespedes se encuentren como en una casa de campo pero con la comodidad de solo tener que disfrutarla.

MI MADRE

La cito siempre como ejemplo y cuento la misma historia una y otra vez. Para mi ha sido tan importante este hecho que no me canso nunca de contarlo.

Al poco de nacer, tuve una enfermedad que el medico no me curo bien. Un tiempo después, empecé a tener ataques de asma. Cada vez, más fuertes. Fui creciendo y los ataques aumentaban. Mi madre oyó por la radio, entonces no existía la tele, que no se debía de criar en algodones a los asmáticos. Ella se lo tomo al pie de la letra y empezó a llevarme con disciplina. Cuando ahogándome, me levantaba por la mañana diciendo: Mama, no me encuentro bien, no puedo ir al liceo. Me contestaba: hija mía, tu te vas y si cuando llegas no te encuentra bien, voy a buscarte. Hay que decir que mi colegio se encontraba a 11 kilómetros de casa y tenia que esperar el autobús a las siete y media de la mañana. En invierno, nevaba a menudo y a veces tenia que esperarlo mucho tiempo porque se retrasaba.

Mi madre dice que se moria de pena cuando me iba encorvada con mi pequeño abrigo azul. Se le partía el corazón.

Nunca me escribió una nota para evitar que hiciera deporte y una vez por semana, a las ocho y media de la mañana, hacia carreras en el jardín publico con mis compañeras de Cole. Casi siempre terminaba la carrera andando porque me ahogaba. ¡Odiaba a mi madre!! La he odiado muchas veces...

Los médicos no sabían por donde tirar y andaban perdidos conmigo. Me prohibían de todo, iban un poco al tuntún, a ciegas. Nada de deporte, no bañarme en piscina o mar, muchas comidas prohibidas y no se cuantas cosa mas. Ahora que lo pienso, creo que sabían menos que yo lo que me pasaba.

A pesar de la firme voluntad de mi madre, había días en que era imposible y no tenia mas remedio que llamar al medico. Me sentía aliviada nada mas verle entrar por la puerta. ¡Lo que hace el cerebro!! Un pinchazo en la vena y volvía a entrar el aire en mis pulmones. Todavía recuerdo esta sensación de ahogo como una verdadera pesadilla.

En casa de nuestros vecinos, vivía la abuela con ellos, una señora muy mayor que tenia también asma. La recuerdo siempre planchando y con enormes dificultades para respirar. Cuantas veces le he dicho a mi madre que si tenia que vivir así toda mi vida prefería morirme.

Un día mi madre dijo: mi hija tendrá todos los ataques que hagan falta pero no se morirá ahogada. Le voy a enseñar a nadar, digan los que digan los médicos.

Un verano, me llevo a la piscina, me enseño a nadar como lo había hecho su madre con ella.

Mi abuela era profesora de natación. Enseñaba en el río porque entonces no había casi piscinas. Los alumnos se ponían un arnés atado a una cuerda que colgaba de un pértiga larga. Digamos que parecían peces cogidos del anzuelo. Método seguro y eficaz. Cuando los alumnos habían aprendido lo suficiente, se procedía a un bautismo.

Era una fiesta. Se vestía el aspirante a nadador con vestido si era chica o con chaqueta y pantalón si era chico. También llevaba zapados para dificultar el asunto. Se llevaba en el centro del río dentro de una barca de remo. Hay que puntualizar que se ataba también una cuerda a la cintura que se sujetaba desde la orilla por si se complicaba la cosa y había que proceder a un rescate de urgencia. Una vez en centro del río, el aprendiz se dejaba caer al agua como por accidente y tenia que volver a la orilla nadando. Para las chicas, la cosa era más complicada porque los vestidos largos se enredaban en las piernas. El que alcanzaba la orilla, es que sabia nadar y sino se le ayudaba con la cuerda. Había que llegar sin problemas y sin tensar la cuerda. El nadador que llegaba en condiciones optimas, se ponía de rodillas en un trampolín, un puñado de sal en la boca y se empujaba otra vez al agua. En eso consistía el bautismo. ¡Un ritual pagano!!



Volviendo a mi madre. Me enseño a nadar a principios de un verano. No recuerdo que edad tenía pero me gusto tanto que me pasaba la mañana y muchas tardes dentro del agua cruzando casi siempre la piscina por debajo del agua. Por lo visto, bucear aumento mi capacidad pulmonar y cuando acabo el verano, después de doce o trece años de infierno, no volví a tener ningún ataque.

¡Asi de sencillo! ¡Que madre tengo!

martes, 10 de marzo de 2009

CASA DE HUESPEDES EN EL AMPURDA


Una foto de una parte del hotel "Lindos Huespedes" en Pals. Regalo de nuestros amigos para el cumpleaños de Gaby en el 2007.
Es un lugar precioso. Pondré más fotos.

domingo, 8 de marzo de 2009

Un ángel de la guarda

Tenemos un pequeño guardián a la entrada de nuestra casa. Al lado de la puerta, hay una lampara cuadrada con marco de madera y, encima duerme un pajarillo.

Es un petirrojo.

Los primeros días, se iba volando cuando salíamos o entrabamos, pero parece que se ha acostumbrado a nosotros y ahora ni se mueve. Como si fuéramos parte del decorado.

Solo aparece de noche. Va a ser difícil fotografiarle. Le he visto de día buscando gusanos en el césped en frente de la ventana de nuestro dormitorio.

viernes, 6 de marzo de 2009

Nuit Blanche!! Noche en blanco!! Viento desatado, ruido infernal y miedo. Miedo por si le ocurre caerse al único pino de nuestro jardín. Puede caer encima del paellero, lo cual seria una pena pero si cae encima de la casa, ocasionaría un destrozo grave en nuestro salón.

Resultado final de la noche: nada grave, ha caído una teja de la chimenea, , kilos de polen en la piscina, unas cuantas ramas del pino al suelo. En fin, poca cosa. Mas miedo que dolor...

Nos levantamos un poco pachuchos de tanto sobresalto. A pesar del aire que sigue soplando fuerte, salimos a visitar unos clientes y a la vuelta pasamos por el supermercado para comprar unas cosillas que faltan. Hoy vienen los sobris a comer.

En el súper, me encuentro con Pilar, una amiga. Le presento Gaby.

- Pilar, te presento mi marido Gaby.
- Hola pilar, encantado, creo que tu marido se llama como yo.
- No, es mi hijo se llama Gabriel como tu.
- Pues si se llama Gabriel, será un fuera de serie porque decir Gabriel es como decir Jabugo!!
-
¡Que modestia!! No tiene abuela...

sábado, 28 de febrero de 2009

Ayer me desperté afónica. Como no tenía intención de perder el día con malestar, arrastrándome de silla en sillón y de sillón en cama, me tomé 2 de mis capsulas milagrosas. Luego, una buena ducha bien caliente y a guerrear. Al rato ya me encontraba bien, salvo la afonía que persistía. Entonces, empecé a hablar sola y a cantar, canciones que iba inventando sobre la marcha. Me gustaba este sonido tan raro de mi voz. Era como si tuviera otra persona dentro de mí y me recreaba oyéndola. No sé muy bien lo que cante, lo que iba saliendo por mi boca. Creo que no tenia mucho sentido, era solo cuestión de juntas palabras y sonidos. Visto desde fuera, se podría pensar que me faltaba un tornillo. Pues no…. Es una buena terapia para sacar los demonios que tenemos dentro.

De pequeña, me gustaba mucho hablar sola. Desde entonces, me he dado cuenta que cada vez que lo hago es que me siento bien y luego me siento mejor. Es como una regeneración de energías. No sé si me explico bien. Yo me entiendo.

Esta tarde. Me he instalado en mi sofá favorito: el amarillo. Unos cojines cómodos debajo de la cabeza y mi manta verde almendra, suave y mullida. Gaby me volvió a conectar la luz de la mesita para que pudiera leer. Así instalada cómodamente, me propuse empezar a leer y a media página, me había quedado dormida. He dormido dos horas y me he despertado feliz y contenta. La típica siesta que te deja a gusto. Te despiertas bien, te estiras como un gato y dices, que bien estoy!!!.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Historia de un pájaro llamado Titi

Gaby encontró a Titi en el césped después de un día de mucha tormenta de viento. Se había caído del nido y andaba un poco asustado y sobretodo atontado. Supongo que se preguntaría donde estaba.

Llamar Titi a un pajarillo caído del nido, no es muy original pero es lo que se nos ocurrió sin pensar. Quisimos darle nombre a los pocos días de rescatarle porque pensamos que ya se había merecido un nombre por su empeño en sobrevivir. La verdad es que le ayudamos mucho pero el se dejo ayudar.

Nada más verlo en las manos de Gaby, fue para mí como un mazazo en la cabeza porque nunca se me hubiera ocurrido cuidar de un pajarito. Me gustan libre, en los árboles pero en una jaula en casa, la verdad es que no va mucho conmigo. Lo instalamos confortablemente en una vieja carnera que compramos hace tiempo par guardar los caracoles.

La primera gran pegunta fue: ¿como alimentarle? Era muy pequeño y casi todo desplumado. Tenía muy pocas esperanzas de vida; Así que pensé enseguida en coger un cuenta gotas para darle de beber y una jeringuilla para darle de comer. ¡Comer!!! ¿Qué? Coji la caja de copos de avena y mezclé un poquito con agua y después de removerlo bien se había convertido en una papilla suave y cremosa.

Pues nada… Me adopto como madre enseguida cuando supo que la jeringuilla llevaba la comida y en el cuenta gotas el agua. Aprendió enseguida. Se volvía loco al verme llegar con los instrumentos de su salvación.

Fue una gran experiencia. Nunca había "tratado" con un pájaro. !! Aprendí muchas cosas que ignoraba sobre las aves en general y lo pasamos "bomba". Le enseñamos a volar. Se dio varios castañazos contra los cristales y se cayó también entre las hojas de una sensiveria gigante que tenemos en un rincón de la terraza. Si no llego a ver donde se había caído, lo hubiera encontrado quizás, mucho tiempo después ahogado y disecado por el tiempo. Le rescatamos y a seguir volando como pudo hasta que aprendió a distinguir los obstáculos.

Después de un tiempo, creció, engordo, la punta de sus plumas se volvieron amarillas. Ya parecía algo. Nunca supimos si era Titi o Tita. Gaby dijo que le parecía una mareta.

Abrimos las ventanas y empezó a salir y a entrar. Un día vino acompañado de una amiga que le espero fuera mientras entraba a comer en su hermosa jaula (un palacio) que le acababa de comprar. Supongo que le quería invitar a comer pero al vernos se asusto y se quedo esperándole fuera.

Durante varios días, lo vimos acompañado. Venia al silbarle. Hasta que desapareció. Nunca supimos si había encontrado una familia o si se lo comió un gato. Nos quedo de el una preciosa jaula blanca, un hermoso recuerdo y un película divertida…

domingo, 22 de febrero de 2009

Isa, como siempre, te has marchado y siento que se han quedado muchos temas de conversación en el aire. El tiempo pasa demasiado rápido. Tendrás que venir más a menudo!!. Me has hablado de Jorge Bucay y al final no sé si es bueno o malo. Huyo de los libros de autoayuda y me da la sensación de que es uno de esos, Ilumíname please. Confiare en tu criterio y lo empezaré a leer… O no!! . Según.

Una de las obras de Isabel.


Gracias David. Empiezo a practicar !! Y gracias a los dos por este hermoso y apacible fínde